¿Qué sabes de Knowmads, CKOs y Gestores de Conocimiento?

Bajo el término knowmad, creado por John Moravec, se esconde un neologismo que combina las palabras know (saber, conocer) y nomad (nómada) y así, se describe a un nómada del conocimiento, a un renacentista 2.0 en pleno siglo XXI.

"Hacia el conocimiento" por Julio Aedo

“Hacia el conocimiento” por Julio Aedo

Este profesional se caracteriza por ser innovador, imaginativo, creativo, capaz de trabajar en colaboración con casi cualquier persona, en cualquier momento y en cualquier lugar.

El knowmad es valorado por el conocimiento personal que posee y que es lo que le diferencia y le proporciona una ventaja competitiva con respecto al resto, ya sean éstos trabajadores, estudiantes, clientes, usuarios, etc…

Cada vez son más las organizaciones que se están dando cuenta de que el conocimiento es un activo con un gran valor como materia prima y un claro motor de innovación. El conocimiento empieza, por tanto, a ser un recurso crítico en muchos sectores y las organizaciones han de ser capaces de hacerse con él y gestionarlo adecuadamente, para extraer ese valor diferencial que les coloque en la vanguardia de la innovación.

Se trata de exprimir activos intangibles, tales como el know-how, el how-who y las best practices y una excelente forma de hacerlo puede ser a través de la curación de conocimiento a través de contenido. De un contenido de calidad que suponga ese cultivo de conocimiento del que estamos hablando, porque se trata de enseñar y no de infoxicar.

Pero de gestores de conocimiento hablaremos más tarde, de momento, vamos a seguir centrados en el Knowmad y en lo que representa.

¿Qué es lo que caracteriza a un Knowmad?

Vamos a verlo a través de un video explicativo…

De este video quiero extrapolar lo siguiente:

  • La edad no es determinante a pesar de que la generación “Y” es, a priori, la más idónea en cuanto a características “técnicas”.
  • Motivación y colaboración son claves.
  • Información y conocimientos van de la mano.
  • Compartir información es compartir riqueza.
  • Las redes conectan ideas, personas, organizaciones, …
  • El potencial de la tecnología digital es infinito y no se puede desperdiciar.
  • A favor del acceso libre a la información.
  • Desaprender como medio de un aprendizaje permanente y de calidad.
  • Experimentación, innovación y colaboración en estrategias TIC.

¿Cómo se implementa este proceso de conocimiento en la organización?

Para implementar este proceso se necesita:

  •  Identificar las fuentes críticas de conocimiento, ya sean personas de la propia organización o de entornos externos.
  • Integrar el conocimiento para crear ese valor diferencial que otorgue ventajas competitivas.
  • Gestionar no solo el conocimiento explícito, sino también el tácito que es el informal e individual que obtenemos fruto de nuestra experiencia individual.
  • Reorientar todas las rutinas y procesos hacia la gestión del conocimiento, incorporándolo en los programas, comunicándolo y haciéndolo parte de la propia cultura corporativa.
  • Implicar al resto de personas que trabajan en la organización de esta cultura y motivarlas para que sean capaces de volcar su esfuerzo y conocimiento en la dirección que se haya marcado como objetivo.

¿Quiénes son el CKO y el Knowledge Curator?

Hasta aquí, estamos hablando del valor del knowmad en el ámbito interno de las organizaciones. Pues bien, ya existe una figura que lo representa y que es el CKO, el Chief Knowledge Officer. Sí, al mini diccionario de cargos ejecutivos que creé hace tiempo en Slideshare habría que añadirle este término también conocido como Director del Conocimiento.

Pero ¿y qué tal si aprovechamos este valor no sólo en trabajadores y directivos sino también en usuarios y clientes?

Esto es, si sacamos al knowmad del corazón de la empresa y lo “utilizamos” como gestor de conocimiento (knowledge curator) de nuestros clientes o usuarios.

  • ¿Cuánto valor nos generaría a cambio?
  • ¿Aportaría mejoras de productividad importantes?
  • ¿Se traduciría en mejores resultados para los clientes?
  • ¿Supondría un mayor potencial de innovación?
  • ¿Nos generaría una mayor capacidad para rentabilizar inversiones?
  • ¿Estarían dispuestos nuestros compradores a pagar por este aporte de conocimiento de calidad?

Me imagino que éstas preguntas y algunas más son las que se están haciendo en algunas empresas para decidir si les es rentable apostar por el movimiento Knowmad o no, para decidir si la estrategia de conocimiento ha de ser tomada como referencia en la organización o si es algo que todavía no es necesario tomar en serio y que puede esperar.

¿Tú qué opinas? ¿Han de mojarse las empresas y romper una lanza por el Knowmading?

Hoy quiero terminar el artículo con una cita y una preciosa imagen para “pensar”.

“El cerebro no es un vaso por llenar sino una lámpara por encender”
– Plutarco –

Pensamientos por Julio Aedo

“Pensamientos” por Julio Aedo

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